Nueva espuma para la industria del mueble y del automóvil con altas exigencias medioambientales
Viernes, 9 de Enero de 2004
Fuente: Madrid/Geoscopio Los efectos de los clorofluorcarbonos (CFC) sobre la capa de ozono estratosférica son de todos conocidos. En el llamado Protocolo de Montreal, del año 1987, y en sus modificaciones posteriores, queda determinada la postura de las Naciones Unidas ante las sustancias que perjudican la capa de ozono. Los países pertenecientes a la Comunidad Europea, así como otros países fuera de ella, dejarán de fabricar CFC antes de la fecha límite estipulada por las Naciones Unidas.